lunes, 22 de febrero de 2010

La hipocresía: ¿políticamente correcta?

Por: Jéssica Medrano

La verdad apesta. Sí, señoras y señores, la verdad, la realidad apesta, quien se atreva a negarlo estará mintiendo, por eso, ¿qué mejor que encubrirla? Es esta la idea que los países ricos- y sus aliados por supuesto- pretenden vender a los del tercer mundo. Lo último en la moda para negar realidades. Y, tristemente, ha sido bien recibida. ¿Dónde creen que nació esta moda?, una pista... mucho de lo malo nos viene de ahí... exacto: Estados Unidos.


El lenguaje “Políticamente Correcto” se ha expandido como una epidemia, gracias, en gran parte, a los medios de comunicación. Debido a la importancia de estos, el contagio ha adquirido una velocidad insospechada. En la actualidad ya circula por todas partes, empobreciendo el lenguaje, y obligándolo a repeticiones tediosas. A diario nos vemos asechados por esta enfermedad léxica, que no es más que una “prima- hermana” de los engañosos eufemismos.

Pero, ¿qué es en sí el “Lenguaje Políticamente Correcto”(LPC)? Es difícil de definir, puesto que carece de un verdadero contenido, pero este trastorno del lenguaje consiste en la observación de la sociedad y la historia en términos maniqueos, lo políticamente correcto representa el bien y lo políticamente incorrecto representa el mal.

Según Vladimir Volkoff, doctor en filosofía, este “bien” radica en buscar en las opciones y la tolerancia en los demás, a menos que las opciones del otro no sean políticamente incorrectas.“El sumo grado del mal se encuentra en los datos que precederían a la opción, ya sean éstos de carácter étnico, histórico, social, moral, sexual, e incluso en los avatares humanos”, afirma Volkoff. En pocas palabras, su fundamento básico es aquello de “todo vale”. Y claro, el LPC no es más que otro síntoma de la posmodernidad -con todo lo bueno y malo que esto conlleva- es decir, el fin de las certidumbres.




Por tanto, esta nueva modalidad de encubrimiento trae consigo serios estragos, pues tiende a confundir el bien y el mal, bajo el pretexto que todo es materia opinable. La incertidumbre reina, y el LPC se ha convertido un arma para la manipulación de información.

He aquí, lectores- y con esta última palabra pecaré de políticamente incorrecta ante las feministas-, un ejemplo, solo hay una raza: la humana, pero la humanidad misma se encarga de clasificarlos por colores. Así pues, existen adjetivos como blancos, amarillos, mestizos y por supuesto el tan censurado, y “abominable” en algunos círculos, negros que de una década para acá ha sido sustituido por un LPC: “De color” o en su defecto afroamericano convirtiendo al término “negro” en insulto.

Sin embargo, llámesele como se le llame, un afroamericano, de color o negro en países como Estados Unidos continua siendo marginado, explotado como mano de obra barata y denigrado como ser humano. Lo mismo ocurre con las otras “minorías”, si no lo cree pregúntele a un latino, un moro, a un indígena- que por cierto también son “de color”- si a diario no sufren la discriminación. En estos casos la tolerancia se queda en el lenguaje, sin trascender nunca al campo de las acciones. Una persona políticamente correcta se considera a sí misma tolerante, pero no practica la tolerancia. Lo que trae a la memoria aquella frase de Montesquieu cuando decía haber visto franceses, alemanes, turcos, pero nunca “hombres”.

La asexualidad del lenguaje

Veamos otro caso: un lenguaje con la pretensión de ser no sexista como una categoría culminante del LPC. Sin bien es cierto, el lenguaje no debe reproducir las desigualdades por razón de sexo, esto no quiere decir que se caiga en construcciones horrendas, sacrificando buena parte del idioma, pues, al fin y al cabo, continúan ocultando grandes dosis de sexismo.


Es insufrible, en muchos texto, encontrarse a cada momento con frases como "los trabajadores y las trabajadoras", "compañeros y compañeras", “los profesores y las profesoras”, o con la ya omnipresente @ : l@s niñ@s, etc. En el idioma castellano existen las palabras neutras, aunque le pese a las feministas. Y en todo caso, ¿desde cuándo las palabras o la lengua tienen sexo? tienen género, que es una cosa muy distinta.

Muchos creen que con utilizar estas tediosas repeticiones se genera instantáneamente igualdad, sin caer en la cuenta que las desigualdades persisten en el trato diario, en el acceso de oportunidades, en los salarios. Se trata, entonces, tan solo de instalar un discurso coherente cuando la realidad real no lo es.

La hipocresía se instala en el lenguaje

El lenguaje políticamente correcto es una “nomenclatura compasiva”, como suelen llamarlo algunos, pues ejemplos hay muchos como el “anciano” o “viejo” que ahora es “un adulto mayor” o de “la tercera edad” ; el “ciego” es ahora “no vidente” y el “discapacitado” es una “persona con capacidades especiales”, transformando a las primeras en insultos y a las segundas en simple palabras, pues está visto que el respeto o la tan buscada integración social no acompaña necesariamente al concepto. Se suavizan los términos más no la realidad.

Las actitudes del hablante y no su habla es lo que hace la diferencia. El problema es que lo políticamente correcto- léase hipocresía del lenguaje- está logrando instalarse en el inconsciente colectivo de la población. Y es asimilado gracias a la decadencia del espíritu crítico de la identidad colectiva, ya sea esta social, nacional, religiosa o étnica. Creándose una pseudo-opinión pública que solo viene a beneficiar a los manipuladores de la información.

La verdad apesta, así iniciaba este texto, pero el lenguaje no esta para disfrazar esto. El lenguaje está para entenderse y transformarse, para cambiar la realidad, no para evitar cambiarla. Lo Políticamente Correcto está rodeado de un aura de mediocridad, de un conformismo que distorsiona lo real, niega lo que “es” y obstaculiza el camino al “deber ser”.

*Este texto se escribió en el 2004 como parte de un ejercicio para reescribir un editorial publicado en la revista Vertice por José Iglesias Etxezarreta, periodista y mi maestro.


link http://www.elsalvador.com/vertice/2004/290204/opinion.html

domingo, 21 de febrero de 2010

La Industria del sexo: Rentabilidad vrs Dignidad

Por: Jéssica Medrano

Pécoras, prostitutas, rameras, peperechas, zorras, putas, damas de la noche y en los últimos tiempos “Trabajadores comerciales del sexo”(TCS), estos son algunos de los títulos que se le dan a aquellos que venden su cuerpo, y es que en el último siglo la prostitución ha trascendido la barrera del género y, lastimosamente, también de edades. Muchos han visto lo rentable de este oficio y, con el fin de sacarle el mayor provecho, han llegado al punto de reducir al carácter de mercancías sexuales a dichas personas, ignorando con ello sus derechos humanos.

Y cómo no hacerlo, si actualmente es el mercado quien impone las reglas del juego. Según la Organización Internacional de Trabajo (OIT) se estima que el sector del sexo supone entre el 2 y el 14 por ciento del producto interior bruto (PIB) en países como Holanda donde el ejercicio de la prostitución es legal. Asimismo, los ingresos que genera son de máxima importancia para el sustento y los potenciales recursos de millones de trabajadores, además de las propias prostitutas, ya que el trabajo sexual es la única alternativa viable para muchas personas procedentes de comunidades donde faltan por completo programas que hagan frente a la creciente ola de desempleo y pobreza. Legal o no, el aporte económico de la venta de sexo no se puede ignorar.

Sin embargo, el factor económico no es lo suficientemente fuerte para argumentar las bondades que traería la legalización de la industria del sexo. Al contrario, el problema se agudiza.

Al legalizar la prostitución los mayores beneficiarios no serían los TCS, sino los clientes y proxenetas, quienes con la legalización adquirirían el título de “empresarios del sexo”, además de la protección legal que les permitiría la libre explotación sexual de miles de hombres y mujeres. Lo que hace realidad una ecuación tentadora para algunos, desastrosa para muchos:



Explotación sexual – dignidad humana = mayores ingresos



Del mismo modo, contrario a como se supone, se estaría contribuyendo a la explotación comercial de la sexualidad infantil, ya que diversos estudios indican que muchos trabajadores del sexo inician con esta actividad antes de cumplir 17 años, y al no penalizar la prostitución se abrirían más espacio para que se de este flagelo contra la niñez.


Ante este panorama, es necesario, si bien no una ley a favor del “sector de servicios sexuales”, una verdadera regulación que garantice el respeto a los derechos humanos y laborales de quienes no tienen otra alternativa que vender su cuerpo para subsistir, además de leyes más severas contra aquellos que, aprovechando la vulnerabilidad de los niños, obligan a los menores a ser objetos sexuales. Porque que a pesar de todos los nombres que se le den los trabajadores de sexo son sobre todo seres humanos.

viernes, 22 de enero de 2010

"Mi arma era la alegría de los niños”, Arístides Álfaro Samper “Chirajito”

Entrevista
Por: Jéssica Medrano

Su rostro tiene muy marcadas las señales del tiempo, los estragos del maquillaje y un millón de sonrisas dibujadas a su paso por la vida. Me recibe descalzo, mientras unos viejos y grandes zapatos de color rojo y blanco con muchos agujeros escuchan, desde una esquina, a aquel viejo payaso que les dio vida.

Originario de Verapaz, departamento de San Vicente, Arístides Álfaro Samper nació un 24 de septiembre “el año se me ha olvidado”, dice él entre risas. Hijo de Alfredo Samper, abogado, a quien nunca conoció, y de María Alfaro “la mujer más bella del mundo”, asegura.

A Samper, ahora de 64 años, lo recuerdo como “Chirajito” con su tradicional camisa a rayas, unos grandes zapatos, un viejo sombrero, la cara pintada de blanco y la infaltable sonrisa. No es difícil encajar a ambos personajes. Su sonrisa es la delatora.

La calle: sus primeros pasos como payaso

“Dios me premió con una beca muy linda: la calle”, dice orgulloso de sus orígenes. La calle fue su escuela pues vivió en ella seis años. “No le hecho la culpa a nadie. Es un regalo que Dios me dio. Probar lo que es la vida”. Sus primeros pasos en el arte de hacer reír los hizo ahí, pintado de tile en las esquinas, cobrando un centavo para que lo vieran.

En la calle, Samper como cualquier otro niño, hizo varias travesuras, pero al recordar, la primera que viene a su memoria es cuando se subió a un palo encerado a robarse el premio. “Era de noche, nos trepamos al palo y bajamos el saquito con el pisto. Como éramos varios nos tocó repartir los cinco pesos del premio entre todos”, así narra la historia de sus picardías de infante.

Y él en la calle encontró su primer amor. “En la calle encontré una muchacha en Chalchuapa, Gladis se llamaba, fue la primera que me dijo ‘yo lo quiero’, yo sentí muy bonito eso”. Y aunque dice no ser romántico, a Gladis, le hizo un acróstico, poemas y hasta le compuso un bolero.

Pero también en esa vida, como todo niño le temía a la oscuridad, a la noche. Como niño de la calle Samper sufrió, el frío, los golpes por un pedazo de cartón, por un lugar en el portal, el hambre e incluso la discriminación de su familia. La peor experiencia en la calle fue cuando una hermana lo negó como hermano. “Ella iba con su novio, yo andaba con la caja de lustre, todo roto. Y cuando el cipote le preguntó que quien era, ella le respondió que era el limpia botas de la casa. Yo salí corriendo a llorar al campo Marte, hoy parque Infantil”.

Esa fue su vida en las calles. Por ello sus acciones están encaminadas a ayudar al niño que vive su misma expariencia. Y no duda en ningún momento en denunciar lo que le molesta. “Yo le doy al niño de la calle lo que yo no tuve, lo contrario de lo que hizo ese desgraciado de Mauricio Sandoval de celebrarle el cumpleaños a un chucho, con su dinero, con mi dinero, con el dinero de todos. Lamento que haya personas con esa mentalidad tan dura”, dice sin temor de levantar la voz.

Samper es presidente de la Fundación “Amigo” que vela por los niños de la calle, él con su compañero Carlos Sandoval, “Pizarrín”, trabajan en hoteles y restaurantes de Estados Unidos para obtener recursos para la fundación.

“Yo estoy en contra del maltrato al niño en todas sus formas, del trauma que dejan”. Y relata un suceso: “Fíjese que a mi papá se lo llevaron los ´poleseyas’. Rompieyon la ‘pueita’, bien fueite goipiayon’”, recuerda una conversación mientras imita la voz de un niño de tres años.

“Por eso yo odio a aquél criminal militar, y no quiero mencionar nombres, porque él decía: ‘hay que dejar la laguna vacía, hasta el último chimbolito’. El mejor ejemplo de esto fue la masacre del Mozote”, lamenta Samper al recordar los años del conflicto armado. “Yo odio a ese hombre que mandó a matar a esos niños que nada tenían que ver. Eran niños. Un músico ‘bayunco’ de la fuerza armada le compuso una canción, ‘Heroe’ le llamaba. Yo lo llamo Herodes”, sostiene Samper y la fuerza con que pronuncia estas palabras recalcan su odio. “Yo anduve con la fuerza armada y con el FMLN en el tiempo de la guerra, pero mi arma era la alegría de los niños”, dice.

Soy amante de la justicia social

Arístides Samper mejor conocido como“Chirajito” se denomina un amante de la justicia. Carlos Sandoval, su compañero de “Jardín Infantil”, lo describe como un hombre muy trabajador pero que, sobre todo, odia las injusticias contra los niños. Además que a Arístides Samper no le tiembla la vos para criticar a los políticos.

“Dios me ha dado esa garantía, a través de Chirajito, de decirle al presidente que se está paseando en mi país. Decirle a los diputados, a los policías, a todos que ellos son mis empleados, porque aunque sea con una milésima de centavo, pero yo les estoy pagando”, dice alzando un poco la vos.

“A mi me tildaron de comunista porque siempre he sido así, pero lo que yo soy es un amante de la justicia social”, recalca.

Pero esta fortaleza para decir lo que piensa le ha costado caro, pues ha sido víctima de atentados contra su vida. “La última vez me tiraron siete balazos. Aquí tengo la cicatriz”, dice, mientras señala en su barbilla la marca que le dejaron los gritos por exigir justicia.

Veinte días en la política

“La política es un vicio, el vicio del poder”, sentencia. Pero Arístides Samper también ha sido político, aunque su carrera fue corta. Él fue candidato a diputado por el departamento de San Vicente por el Partido Liberal Democrático (PLD) en el año 2000.

Las burlas no se hiceron esperar. Los periódicos publicaban, “El payaso que quiere ser diputado”. Sin embargo, él no se inmuta al hablar de política, pero sobre todo de criticar a esta clase. Y dice que la asamblea, para él es solo un circo. “Fui político veinte días, pero no me gustó, porque no quiero andar huyendo después”, señala.

“Yo no he visto en la calle a un ex diputado, un ex ministro ¿Será su conciencia?”, se cuestiona Samper. Las tentaciones de la vida política se le presentaron en aquella época. “’Que son treinta cinco mil colones’, me decían, solo por levantar el dedo. Pero cuando yo vi aquella cosa sucia, no me gustó. ‘Hey, ¿por qué se va?’, me preguntaron. ‘Porque quiero morir honrado’, les dije. Y se enojaron conmigo”, así relata su experiencia en la política.

Pero su llegada a la política fue casualidad. “A mi me invitaron a la asamblea, me sentaron, me dieron un cafecito. Al rato estaban llamando a los candidatos. Pero no llamaron a Arístides, que fue lo que me molestó, llamaron a Chirajito”. Su molestia se basaba en que Chirajito tiene ya su título. “Soy el presidente de la república…la república de los niños”, y no necesita otro, “porque el título que tiene Chirajito es un título noble”, apunta orgulloso Samper.

Muero aprendiendo

En el año 2003 CONCULTURA otorgó a Arístides Samper un premio por su trayectoria artística. Chirajito, su personaje más recordado, nació en los años 60 en un programa que se llamaba “cipotelandia”. “Fue el primer payaso de la televisión”, dice satisfecho. Y no es para menos, pues trabajó durante 30 años en “Jardín Infantil”, el primer programa que estuvo 30 años en el aire, manteniendo el primer lugar.

Charles Chaplin es el personaje que más admira Arístides Samper.Pero Arístides Samper no ha sido solo payaso, a lo largo de su vida ha desempeñado varios oficios: “Yo soy zapatero, relojero, tenedor de libros, estudiante de áreas comunes y mucho más”, cuenta risueño.

Como limpia botas evoca alegremente una anécdota: “Una de las experiencia más linda en mi vida ha sido limpiarle los zapatos a Pedro Infante, en el Hotel Nuevo Mundo”, y aunque ahora no recuerda si la propina fue de dos o cinco colones, él dice que fue una linda oportunidad en su vida como limpia botas.

El ser zapatero también le ha ayudado mucho, pues como payaso él elabora sus propios zapatos, y sueña con que un día uno de ellos sea bañado en bronce, como recuerdo de su obra como artista.

Además, este oficio lo llevó a encontrar el amor. Y la anécdota de cómo conquistó a su esposa le viene a la memoria. “Yo estaba trabajando con su papá, y llegó ella (Irma Yolanda), me gustó la negrita babosa, y la conquisté con un elote cocido. Una señora iba vendiendo, y le pregunté a Irma si quería uno, ella dijo que sí, después nos pusimos a platicar y ahora soy abuelo de 17”.

Y aunque su carrera artística le ha dado muchas satisfacciones, no duda al responder que su mayor orgullo son sus nietos, y al decirlo sus ojos se llenan de tímidas lágrimas que se niegan a salir. “Ser abuelo para mí es la cosa más bella del mundo”, afirma.

Y, como todo ser humano, Samper cometió errores, pero es uno el que no se perdonará nunca, como él mismo dice, con un profundo pesar en la voz: “Haber abandonado a mi esposa. Yo ya fui a pedirle perdón. Pero es difícil que lo haga”. Irma Yolanda vive ahora en Philadelphia rodeada de sus hijos y nietos. Pero para Arístides ella siempre será una mujer muy bella, la mujer de su corazón.

Su hija, Irma Álfaro, lo describe como un abuelo ejemplar aunque no niega que es “un poco alcahueto”. “A nosotros nunca nos dejó acercarnos a su escritorio, y ahora mis hijos solo encima de ahí pasan”, señala.

“Como padre yo he sido un poco drástico, y si volvieran a nacer lo volviera ha hacer. Porque en mi familia no hay ladrones ni prostitutas. Una cosa que sí tenemos es que somos bien baratos”. Pues de sus diez hijos dos se dedican al arte de hacer reír, y de los 17 nietos también dos ya siguen sus pasos y todos lo hacen para obtener fondos para la fundación Amigo.

“Mi abuelo nos ha enseñado a compartir con los demás especialmente con los que más lo necesitan y ha no discriminar ha los demás, sin importar de donde sea”, señala Estefani, de 13 años, nieta de Samper. “Estoy orgullosa de ser su nieta y cuando él falte continuaremos con su obra: ayudar a los niños de la calle”, dice la niña.

Atrás quedaron los años de pintarse con tile en las esquinas por un centavo. Sin embargo, Samper manifiesta que todavía no es payaso. Aunque lleva más de 49 años de pintarse la cara. “El payaso aprende todos los días” aclara, y citando a Charles Chaplin, el personaje que más admira, dice “muero aprendiendo”.

martes, 27 de octubre de 2009

"El Futbolista Abzurdo"

Había una vez un futbolista diestro que soñaba con hacer goles con su pierna izquierda. Practicó, practicó y practicó, pero los goles no le salían como él quería. Después de un tiempo de meditarlo llegó a la conclusión que su fracaso era en parte porque su instinto hacía que la pierna derecha se entrometiera en su camino hacia la portería.Le era útil, pero no era lo que él quería. Un día decidió darle fin a ello, así que tomó una sierra eléctrica y sin mucho preámbulo se amputó la pierna. Ahora el futbolista avanza con paso firme-y zurdo- hacia su sueño, mientras la pierna derecha se pudre en una esquina.

jueves, 16 de julio de 2009

My People, My Spin, and My Wind

By: Jessica Medrano


If I were a kite, I would be in the sky for three reasons: love, journalism, and literature. Those three things support my life every day. The ones that I love would be the people that hold the spin of the kite, journalism would be the spin itself, and literature would be the wind. The passion that I feel for these is like a fire that embraces my heart, but it is the kind of fire that doesn’t destroy; on the contrary, these have helped me to create the person that I am. If I had not any of these, I could not find the sense of my life. I would be wandering disoriented.


First of all, my family, my friends, and my boyfriend are the physical representation of the love I enjoy. Every single person that has been part of my days has helped me to grow up. As I said, they are who hold the spin. If they were not in my life, I would roam aimlessly. I would be lost in a big world. However, I can be far away from them, and the love we feel connect us to each other. I think that people need something that supports them; in my case, that is love. Since I was a child, I have seen how the people around me have helped me to cure my wounds when I fell, literally and figuratively. My family´s advice has helped me to construct the woman that I am; the laughs that accompany a good coffee with my friends remind me that a special moment is not so expensive; and a big embrace from my boyfriend fills me with a serene peace. For example, because I grew up in a matriarchal family, seeing the courage of all these women has taught me not to give up when I have a problem. I know that I need of others either for working together on a project or just to scratch my back where I cannot , and are all moments that give me a soft and warm sensation in my heart, which I feel with every beat.


The second fundamental thing in my life is journalism. Since I decided to study this, I have had wonderful experiences. As the spin to the kite, journalism keeps me connected to reality, to the floor. When I go to cover any fact, I can feel part of the history, part of the event, of the reality. For example, in 2006, I participated as a journalist in the May 1ˢͭ march against the proposed Anti-Immigrant HR4437 in Los Angeles. It was exciting to see thousands and thousands of people together with the same objective. Although I wasn´t walking with them fluttering the American flag, I felt how important that moment was in their lives. I could live a historical moment working as a journalist. Another example is when I go to the stadium to cover any soccer match, even though I don’t like soccer too much; I feel the happiness that people radiate when the team makes a goal, and when I write about that I try to recreate that sensation in the paper. In addition, I think that to inform others about the injustices in the world is my way of contributing to society. I know that, unfortunately, the freedom of speech around the world is just a utopia, so I want to work to counteract that. As a journalist, I have to give equal opportunities for all people to express their opinions. However, I don´t want to be a messiah of freedom of speech, I just want to work as a journalist to get it. In addition, when I write about the things that happen around me, I have the opportunity to show others what is really happening. I believe in the defense of the truth, and I also believe that if people know the events exactly as they occur, they can make better decisions. I love to work in the world of journalism. It is an excellent chance to work with others for others.


Finally, my wind is the literature. When I am reading a book, I feel that I can fly to many worlds. Since I learned to read, literature has been part of my life. I used to say that I sleep with many lovers in my bed because over it I have up to seven books at a time in my room. I have a different lover every night. For example, in these days, I am sleeping with Pío Baroja, Laura Restrepo, Ernest Hemingway, T.C. Boyle, Robert Downs, Jostein Gaarder, and an encyclopedia. To me, reading is an exciting experience. A good writer can make me feel and see the sceneries he or she describes. They have permitted me to be, without really being, in Paris, Spain, or Colombia, and it permits me to know many cultural details. Moreover, literature allows me to live, during 200 or more pages, in an imaginary world. To be in a bookstore or a library could be a toy store to me, a place where I find fantasies and realities in alphabetical order. When I buy a book, I hug it as a child does with her favorite doll, and I cannot let it go until I finish reading. I am always looking for a good book, not just because the literature stimulates my imagination, but it also shows me how to write better. From Gabriel Garcia Marquez to George Orwell, from José Saramago to Ernest Hemingway, I have enjoyed every word that they wrote, and I see how they use the words to create fiction. In this case, I must to say that my capital sin is gluttony because I devour book after book. With literature I am insatiable. When I am reading, I am learning at the same time. As a future journalist, I need to know how to write, and I know that if I read the great authors, I can improve my writing. Through books, I have known distant worlds and times. Literature has been the wind that raises me to imaginary skies.


These three things move my days. Love, journalism, and literature give me many reasons to wake up in the morning. Those are my three passions. A special moment with the ones that I love, a day of work in the real world, or a captivating scene in the book that I am reading make me feel how important is to be alive. If I lost one of them, I would be a kite than could not reach the sky anymore.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Llámelo Periodismo... Sí, Periodismo a secas.

Las siguientes son unas questiones que se me plantearon recientemente respecto al llamado "Periodismo Ciudadano".

1. El periodismo ciudadano es una herramienta ante las censuras de artículos de interés social?
2. Podría desbancar el periodismo ciudadano (alternativo) a los medios de mayor auge?
3. Son los blogs una herramienta útil de periodismo alternativo o ciudadano?
4. El Internet es una herramienta básica para el desarrollo de periodismo ciudadano o qué otros medios podrían ser alternativos?

Cuando leí las preguntas respecto al "Periodismo Ciudadano", no pude evitar parafrasear a Hamlet y preguntarme "El periodismo ciudadano es o no es, esa es la cuestión". Así como Hamlet dudó en el tercer acto, así yo también dudé mucho antes de responder. Pero he aquí mi respuesta.

Primero que nada habría que aclarar si realmente existe el "periodismo ciudadano". En mi opinión, tal rama del periodismo es bastante ficticia. Los defensores del también llamado periodismo 3.0, aseguran que dado el acceso que tienen los ciudadanos a publicar su opinión, fotos, videos y demás a través de las nuevas herramientas que brinda el internet, se están generando nuevos reporteros entre la comunidad que no necesariamente hayan pasado por una sala de redacción, y que estos aportan con información muchas veces valiosa, muchas veces no. Y es cierto, si doña Susanita fue testigo de un hecho noticioso y tomó una foto con su celular último modelo para luego enviarla al noticiero local, entonces ella está aportando de alguna manera a informar a quienes no estuvieron ahí. Casos de la vida real sobran. Por ejemplo, muchos de los videos que vimos de los tsunamis que arrasaron con Sri Lanka en el 2004 fueron tomados por personas que estaban viviendo en ese preciso momento la terrible escena. Pero, ¿ es realmente ese aporte periodismo? En mi opinión no, pues si mal no recuerdo una de las definiciones de periodismo es la del ejercicio de recolectar información, jerarquizarla, sintetizarla y publicarla, y no está demás agregar ANALIZAR dicha información. ¿Realizan todo este proceso los llamados reporteros ciudadanos?, puede que sí y puede que no. Y es que para ser periodista no basta solo con publicar.

¿Y qué pasa con los blogs? Preguntarán algunos. Sí, es cierto, los blogs se han convertido en un espacio para que profesionales de la economía, el internet, medicina, deportistas, periodistas, fulanos y zutanos viertan sus posturas sin más restricciones que las que ellos mismos se impongan. Pero un blog no es periodismo. Este blog que usted lee por ejemplo, aunque cuenta con varios artículos de opinión, estoy segura que lo que aquí escribo no puede calificarse como periodismo. ¿Si un economista escribe en su blog SU propio análisis de la crisis económica global que vivimos en este momento, le podríamos llamar periodismo? ¿Cuáles son sus fuentes?, ¿Quiénes lo secundan o refutan en su texto? No estoy diciendo que su opinión no sea válida, al contrario tiene mucho peso. Pero no deja de ser SU interpretación muy personal de un hecho. El periodista en cambio buscaría, o debería buscar, muchas más fuentes, investigar más allá de una singular opinión para luego realizar todo el proceso, sintetizar, jerarquizar , analizar y luego publicar.

Otros me dirán, y ¿qué pasa con los llamados periódicos, revistas, radios, o canales alternativos, para los cuales muchos ciudadanos escriben o tránsmiten, y que también se les llama periodismo ciudadano? Pues bien, muchos de los artículos y reportajes de esos medios alternativos están elaborados por periodistas. Mismos que han investigado, redactado, sintetizado, etc. y cuyo trabajo final es publicado. Lo que pasa es que a diferencia de muchos de los medios comerciales estos medios le han abierto espacios a la ciudadanía para que dé su opinión o bien denuncie alguna injusticia. Un Ejemplo serían las radios comunitarias en las favelas del Brasil, o las radios comunitarias en algunos de los municipios de El Salvador. En estas radios la gente tiene un espacio para denunciar, pero a la vez quienes laboran en ellas investigan, entrevistan, redactan. En pocas palabras hacen periodismo, y por lo tanto son periodistas. Si un ciudadano investiga, jerarquiza, contrasta opiniones, sintetiza y luego publica en su blog, revista electrónica o radio comunitaria entonces el ciudadano ya no es solo ciudadano, pues se convierte en periodista, aunque nunca haya tomado una clase de periodismo. Así como un periodista no deja de ser ciudadano, así también un ciudadano que trabaja para informar es periodista. La única diferencia sería tal vez el sueldo de uno y otro. Y aunque suene confuso, pero si un periodista es ciudadano y un ciudadano es periodista….y al final ambos están haciendo periodismo ¿por qué llamar entonces a uno "periodismo ciudadano"? Después de todo, el buen periodismo no necesita apellido.

Del mismo modo, hay que aclarar que el internet lo que ha permitido es que se abran nuevos espacios para la opinión pública, la de muchos, no la de unos pocos, pero todavía no la de TODOS. En este sentido, sí, estos nuevos espacios entre los que se encuentran los blogs, revistas, radios y periódicos en línea están combatiendo muy bien la censura. Ojo, se está combatiendo, pero no se ha vencido.

Sin embargo, debemos recordar que no todo lo que se publica en internet es del todo cierto. La información basura fluye con total libertad en el ciberespacio. Y es ahí donde yo veo el problema de mitificar al "periodismo ciudadano", como si fuera el Arcángel Miguel que ha venido a pisotear el demonio de la censura. En el internet abunda, los " Dicen por ahí", "Me contó un amigo", "yo digo", muchos rumores, chismes de mesón y una lista innombrable de insultos, de los cuales no tenemos más certezas que las que nuestro propio criterio nos dé para creer o no lo que está publicado.

Es por eso que el Periodismo, el periodismo bien hecho, ese que investiga, es el que nos permite a la ciudadanía en general ver- cual Espada del Augurio- "más allá de lo evidente". El internet, lo blogs etc. son una herramienta. Pero así como para construir una casa se necesita más que clavos y martillo, así para hacer periodismo donde predomine la verdad y la democracia hace falta más que el internet, los blogs o las radios comunitarias.

Ahora bien, aclarado lo del mal llamado, en mi opinión, "periodismo ciudadano", pasemos a lo siguiente. ¿Podría esta nueva ola de "libertad" para publicar en medios alternativos desbancar a los medios de mayor auge?

El "Periodismo ciudadano" es un fenómeno que ha encontrado su mayor apoyo e impulso en el internet durante la última década. Si nos ubicamos en el contexto salvadoreño ¿cuántos tienen acceso a internet? 10, 20, 30 por ciento de la población. Sinceramente dudo mucho que alcance esos porcentajes. Sí, es cierto, en la actualidad hay muchos cibercafés, pero si hiciéramos una encuesta entre la población con acceso a internet, estoy segura que muy pocos tienen conocimiento de la existencia de periódicos como Raíces, Contrapunto e incluso El Faro. Entonces, decir que los medios alternativos desbancarán a los medios ya existentes y arraigados entre la población es tener demasiada ambición y nos desubica de un contexto como el que vive nuestro país, donde un 26% de la población rural y un 11% de la urbana es todavía analfabeta, y otro tanto aunque sepa leer y escribir jamás ha tenido acceso a una computadora. Este grueso de la población seguirá informándose por los medios de comunicación a los que tiene acceso, el periódico, la radio y la televisión. Lo bueno de los medios alternativos para muchos sectores, es que a través de ellos se pueden denunciar hechos en los que se vean afectados y su voz llega más allá del cantón o del caserío, aunque ellos jamás se vean a sí mismos en un reportaje publicado en Youtube.

Los periódicos o medios alternativos- y nótese que digo medios y no "periodismo alternativo"- son eso, otras alternativas que tiene el lector, el radioescucha, el televidente. De lo contrario no serían "alternativos". Porque ¿qué sentido tiene ser alternativo si lo que se busca es "desbancar" al de mayor auge?, y estoy segura que esto no es para nada lo que busca con un medio alternativo.

Para sintetizar, el periodismo no necesita que se le busque sobrenombres. El periodismo debe ser PERIODISMO. Periodismo BIEN hecho. Ese periodismo es el que abre espacio para todos, que informé de verdad. Donde TODA la ciudadanía tenga acceso a la información, a las diferentes posturas para que a partir de ella construya su propio opinión. Si para ello se puede echar mano de las nuevas tecnologías no hay que dudar en usarlas. Pero al periodismo no hay que dividirlo en "ciudadano, alternativo o investigativo". El periodismo ES o NO es periodismo.

domingo, 9 de noviembre de 2008

La “coronilla” de Rodrigo

Por: La misma de siempre


La campaña electoral ya inició. Nos los indican los extensos y tediosos comerciales que nos prometen un cambio, mejores empleos, el sol y la luna. Sí, esos que se entrometen en una pausa que resulta eterna justo antes de que Fernando de las Condes descubra que Margarita del Rosario es su media hermana. Nos los indica también aquellos papeles qué, a fuerza de engrudo, se adhieren a los postes. Esos que tapizan de colores sin propuestas las calles del país.

A propósito de medios y campañas, ¿han notado esas grandes vallas publicitarias instaladas en las calles de El Salvador con la imagen del candidato de ARENA? Y solo por casualidad, ¿no han notado cómo en todas ellas al Ing. Ávila le falta lo que popularmente llamamos “la coronilla”? ¿Será un error de quienes las instalaron, un detalle que se le escapó al diseñador de dicha campaña, o un mensaje subliminal?

Como público meta de esta campaña me atrevo a criticar dicho medio, ya que en mi opinión no me inspira confianza un candidato que dé muestras de cuadra en cuadra, de declaración en declaración, que para ser presidente le falta todavía mucha cabeza.

Lo anterior no lo digo solo por la valla, sino también porque, tras leer una entrevista a dicho personaje, no me queda duda que el sujeto es todo menos presidenciable. Por ejemplo, ¿recuerdan estos símbolos ˂ ˃? Sí ¿verdad?, son simple y sencillamente los símbolos de “menor que” y “mayor que”, esos que venían en la contraportada de los cuadernos engrapados. Pues bien, resulta que estos viejos amigos le generan cierta confusión al candidato de Arena. ¿8.29˂7.5? Hasta un niño de primaria vería el error, no así el sr. Ávila. Pero claro, cada quien lee las curvas que le convienen ¿no es así? Si usted, sr. candidato, ve que 8.29 homicidios diarios son menos que 7.5 diarios, entonces corra a buscar su cuaderno de primer grado, notará que en esta trágica ecuación usted ha fallado, y no precisamente a la hora de poner el símbolo. ¿Será que la aritmética, así como la seguridad pública, nunca fue su fuerte, Ing.?

Además, ¿cómo se atreve, candidato, a comparar la disminución del robo de reses con los crecientes índices de homicidios, y decir encima que entregar el país peor de cómo lo recibieron es tener éxito? La seguridad nacional no se mide con cabezas de ganado.

Por otra parte, Ing., yo entiendo que como parte de una estrategia de campaña usted se quiera mostrar cercano al pueblo, no en vano usa de cuando en cuando su sombrero para enseñarle al campesino que a su delicada cabeza también lo mortifica el sol, pero el sombrero no lo acerca más y tampoco se hizo para escuchar mejor las necesidades del pueblo. Dejémonos de disfraces, recordemos aquel viejo cuento en el que ni siquiera la caperucita se creyó la famoso frase “son para escucharte mejor”. Para escuchar a la gente no basta con ir a sentarse en un banquito en la cabecera departamental y seder el micrófono a unos pocos, hace falta bajarse de su 4x4 y caminar dos, tres , cuatro a más kilómetros hasta ese cantón que carece de camino de acceso, agua potable y fuentes de trabajo seguras en Potonico.

Del mismo modo, entiendo que una de las tácticas para mostrar su cercanía es el uso de palabras coloquiales, pero ¡Hombre! Decir “!o sea! sorry”, “no hay que hacer una changoneta”, “se encachimban” o “sindicalistas buchincheros”, en medio de una entrevista para un medio on-line o en una conferencia en un campus universitario, resultan inapropiadas para un candidato presidencial al que se le escucha con seriedad y del que se espera seriedad. Aún así sea un discurso dirigido al campesinado, este debe demostrar cierta mesura. Si su discurso es claro y su planteamiento de los problemas también lo es, no dude que sus interlocutores lo entenderán sin necesidad de recurrir a un vocabulario tan florido para un posible presidente. “!O sea! Sorry”, Ing. Ávila, pero me imagino que en un discurso ante altos funcionarios de Estado internacionales no va a llegar con una disertación toda “changoneta”, mire que los jefes de Estado se pueden “encachimbar” por tal falta de respeto, y algunos de ellos son bien “buchincheros”.

En fin, tras leer, escuchar y observar esta campaña, en mi opinión, tal parece que en esa montaña rusa en la que suben y suben los homicidios y va en picada la economía salvadoreña, el sr. Avila ya se nos mareó, pues con respuesta acantifladas no supo aclararse ni a sí mismo que beneficios le traería al país su eventual elección como presidente.

La valla quizás no miente, a Rodrigo le falta algo más que la coronilla para ser presidente. Un poco de sentido común no estaría mal. Tal vez en lo que resta de la campaña veamos unas vallas mejoradas y un candidato con discursos mejor elaborados. Habrá que ver de cuadra en cuadra y de entrevista en entrevista a ver qué pasa.



PD: Link de entrevista a la cual hago referencia... publicada en elfaro.net.

http://www.elecciones2009.elfaro.net/Noticias21.html

Para escuchar el audio del discurso que menciono dar seguir este link..nota "Mauricio Funes y Rodrigo Avila en la UCA"

http://www.uca.edu.sv/interna/comunidad/fnotas.htm

Los chulones del progreso

Por Jéssica Medrano


Cuentan por ahí que La Chulona antes no andaba tan chulona como ahora. No es que antes se las diera de decente, casta y mucho menos pura, pues bien se sabe que la corrupción se viste de etiqueta y tiene un selecto guardarropa de mentiras para cada ocasión...


Pero en fin, resulta que un día La Chulona decidió maquillar sus curvas con asfalto, depilarse todas las zonas verdes y tapizarlas con concreto, hacerse un manicure y ofrecer su mano (de obra) barata a los ambiciosos labios de la inversión extranjera. Y es que la muy coqueta quería subir al tren del desarrollo, pero el maquinista tenía ciertas exigencias...así que aquella joven menudita se vio en la necesidad de empeñar todas sus posesiones, y cuando no tuvo más que ofrecer, se hipotecó así misma y a toda su descendencia por prestamos millonarios. Como quien dice, hipotecó hasta el calzón. De ahí viene su desnudez.


Al verse desnuda trato de ocultar sus partes íntimas. Entonces se escuchó una voz,


-“¿Por qué te escondes?”, era la voz del uBicuo, oMnipotente y OMnisCiente maquinista.


-“Porque soy subdesarrollada”, contesto la avergonzada chulona.


En efecto, el tren del desarrollo hacia mucho que había partido, y ella se había quedado, con los colochos hechos, en una estación del tercer mundo.


Desde ese día la han visto recorrer las calles, limpiando, con sus pechos, parabrisas en los semáforos; enjuagando, con sus cabellos, las lágrimas de las madres de niños que mueren por el rotavirus, el dengue y el hambre, eternos descendientes de Sísifo.


Otros dicen que por las noches se revuelca en la grama del Parque Cuscatlán y juega al Tin Marin con el espejo, no sé para qué, pues al llegar el “pégale, pégale que ella fue”, la vergueada siempre es ella, golpeada con mano dura por reformas fiscales, leyes de un salario mísero.

La joven quiso escapar lanzándose de la Torre de la democracia, pero no la encontró, cual ramera, hacia años que ella había cambiado de nombre, hoy se hacía llamar "La City". Aun así se lanzó, esperando caer en los brazos de los padres de la patria, pero ellos perdieron sus brazos ahora solo tienen bolsillos, y en sus bolsillos no cabe La Chulona.


Pero La Chulona tuvo suerte, al lanzarse cayo en los hombros del hermano lejano y ahí sigue, lleva años sobre los hombros de este, pero no soportará mucho tiempo, sus rodillas comienzan a flaquear y ningún ungüento de TPS evitará su caída.

jueves, 21 de agosto de 2008

Apropósito del editorial del 21 de agosto en El DIario de Hoy "Son muchos los espacios para el buen comunicador"

Concuerdo con usted, señor, en la importancia que el lenguaje tiene en el ejercicio periodístico. Las palabras son sin duda muy buenas armas para el periodista. Son “el machete”, como popularmente se suele decir, para el comunicador. Sin embargo, con tristeza vemos a diario, en los matutinos nacionales, como muchos redactores, al servicio de la ideología del medio, utilizan estas para reforzar la opinión del aquel que les paga el sueldo.

En el periodismo, las palabras son como las piezas de lego, se pueden acomodar a la conveniencia de unos pocos para construir, reconstruir, deconstruir los hechos, ignorarlos y en algunos casos hasta borrarlos. Ejemplos en El Salvador sobran. En los medios es muy común encontrarse con frases ofensivas, metáforas despectivas, falsas estadísticas de violencia o de crecimiento económico, opiniones que se transcriben y otras que no, aquella declaración que jamás apareció porque sencillamente no era conveniente en X contexto, o porque a fulanito de tal-anunciante, socio, futuro yerno o compadre- le perjudicaría en algún modo.

Ahora bien, si una ideología diferente a la suya salpica los salones de clases en las universidades referidas, y esta, según usted, acaba empapando a los estudiantes a final de sus estudios con “conocimientos irrelevantes y poco esenciales”, entonces pregunto yo, ¿Por qué acaba el señor contratando a esos jóvenes que ahora desprecia? Porque sé que muchos de los redactores que trabajan en El Diario de Hoy son o fueron estudiantes de la UES o de esa a la que usted llama la "universidad de curas de sotana roja". ¿Por qué no ahorrarse el tiempo en corregir esas “malas mañas” y contratar personal capacitado –léase previamente ideologizado-? Sencillo, porque los comunicadores y periodistas egresados de esas universidades están capacitados, escriben bien. Tal vez no con la elegancia que el sr. exige, pero sí poseen buena redacción; de lo contrario no estarían devengando un sueldo en su empresa. Por lo tanto, debo hacerle la pequeña observación al sr. de que es necesario que aprenda a diferenciar entre un buen redactor y un buen periodista. Pues muchos periodistas hoy en día caen en la tentación se ser tan solo buenos redactores. Aquellos que con las palabras juegan, construyen, encubren y destruyen la realidad, de esos que como usted sabrá, ahora abundan en los medios de comunicación. Y es que, en mi opinión, la ideología de cada quien no interfiere al momento de poner bien una coma, un punto o una tilde. Eso se llama ortografía, gramática, NO ideología.

Me disculpo si a lo largo de este texto he lapidado en alguna forma el lenguaje, pues reconozco que soy pecadora ortográfica, por no acatar todas las reglas que gustosamente Javier Ibáñez publicó hace algún tiempo. Asimismo, celebró el reconocimiento que hace usted de la importancia del buen uso de la lengua en el periodismo, pero sugiero que además de fijarse en si falta una coma o sobra un punto, observe con más atención si falta alguna declaración más “objetiva”, si la opinión de X funcionario no ha sido tergiversada, si la voz de aquel que exige agua en su colonia no es silenciada, o si aquella mujer que exige justicia en el asesinato de su hija es borrada de las páginas del rotativo.
Atentamente.


Link de editorial de EDH http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=2728560

sábado, 10 de mayo de 2008

El viejo reto de envejecer



Por: Jéssica Medrano

Cientos de alegrías, tristezas, enojos, recuerdos, experiencias y olvidos surcan sus rostros. Se les encuentra en las esquinas con las canastas de fruta, pan o cebollas. A veces se les ve en el pasillo del bus haciendo malabares con la física y el reuma, mientras los mancebos, desde sus asientos, miran por la ventanilla o se hacen los dormidos. Son llamados, abuelos, viejos, ancianos, octogenarios, longevos, viviendo la tercera edad entre la discriminación y el abandono.

Ser anciano no es un crimen, al contrario, dadas las condiciones de vida en Latinoamérica es toda una hazaña. Para muchas personas al pasar de los 60 se les presenta el mayor reto: sobrevivir en una sociedad que los menosprecia.

Según un estudio publicado en Radio Nederland en el primer trimestre de 2006, más del 70 por ciento de los latinoamericanos y latinoamericanas mayores no recibe ninguna pensión de jubilación. La mayoría, especialmente las mujeres, no consigue empleo debido a la discriminación de edad y al alto índice de desempleo.

Mientras que en el campo de la salud los servicios son limitados y rara vez están dirigidos a las personas mayores. Además, son actualmente el grupo humano de crecimiento más rápido a escala mundial, pero también se encuentran entre los sectores más pobres.

Ante esta realidad, no es de extrañar que día a día ellos se esfuercen en demostrarle al mundo que aun tienen habilidades, pero sobretodo que ser viejo no es sinónimo de incapacitado.

Basta con ver alrededor y ver como aquel señor con siete décadas encima ofrece su servicios con un pequeño letrero de “se arreglan ‘sapatos’” esperando demostrarle al caminante, que, si bien no sabe de ortografía, todavía sabe reparar suelas. O aquella señora de pelo cenizo que borda caballos azabaches en manteles que ofrece a tres por el dólar.

Los abuelos tienen mucho que ofrecer, en las anécdotas y cuentos que les narran a sus nietos o a quien quiera escucharlos. Tienen mucho que enseñar con los viejos consejos para sacar las manchas o moldear el barro.

Por ello, es necesario reconocer la importancia de entender mejor los diversos aspectos del fenómeno del envejecimiento, y crear políticas y programas que promuevan activamente la participación de la tercera edad.

Porque no importa que edad tenga, el ser humano tiene derechos. Tiene una historia que no termina en los 60 e incluso tiene más tinta para seguir escribiendo. Y como dijo el filosofo latino Lucio Séneca “La vida es similar a una leyenda: no importa que sea larga, sino que este muy bien narrada”.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Total

Por: Clío Goretti



Ella, amparada por la sombra que la noche y la tierra le ofrecían, se puso su mejor chal naranja encima; y, tras un instante de silencio, dejo escapar lo que parecía ser una tímida sonrisa. Aquella, poco a poco, creció y creció hasta dejarse ver por completo para deleite de los curiosos que desde el fondo del abismo esa noche la soñaban.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Dios ha muerto??

Por: Clío Goretti



Dios ha muerto. Así lo anunció alguien que llamó a la puerta. Y- como dice una amiga- la puerta no respondió. Bueno, en realidad dijo que el reino de Dios ahora está en las manos de Jesús, su hijo, por lo que yo deduzco que Dios ha muerto, puesto que un rey solo entrega su trono cuando ha fallecido- o quizás está muy enfermo, no sé-. Ese alguien también me dijo que, según fuentes fidedignas, o sea la Biblia- en todas las versiones habidas y por haber- todas las calamidades que hay en el mundo son prueba de que el reino de Dios está cerca. Lo que me llevó a preguntarme ¿será que Jesús no sabe gobernar? ¿será que es demasiado joven para tener las riendas de este mundo? , ¿será acaso que hay cientos de revueltas alrededor de la tierra como muestra de la inconformidad para con su gobernante y e ahí el origen de todas estas “calamidades”? o, por el contrario ¿será que todo es fruto de nuestra pasividad ante las calamidades lo que genera más calamidades? , ¿Será que perdimos la Fe en Cristo Rey, Rey de Reyes, Señor de Señores?

No me extraña. Por lo menos los salvadoreños ya estamos acostumbrados, la fe en nuestros gobernantes la perdimos hace ya más de medio siglo. ¿Será que no saben gobernar? ¿será que no saben como llevar las riendas de este país? ¿será que se les olvidó para quiénes trabajan? O ¿Será que no se les olvidó, y es a ellos a quienes rinden cuentas de sus acciones? Pues, levantan la mano como el Cesar levantaba el pulgar en señal de aprobación, o lo bajaba para enviar a las fauces de los leones a los gladiadores. Los gobernantes hacen lo mismo, solo que, como los tiempos cambian, ahora todo es invertido, se levanta el brazo para aprobar leyes y reformas que envían al pueblo salvadoreño a las fauces del hambre, de la pobreza, del desempleo, de la delincuencia, la corrupción, la deforestación. Exacto, esas calamidades de las que hablaba quien tocó a mi puerta, o quizás no eran esas, y la que se equivocó de puerta soy yo...total recibí la misma respuesta. Silencio.

Dios ha muerto. Pero si su hijo resucitó al tercer día, porque no lo habría de hacer Él. El pueblo también está muriendo, pero puede renacer. Basta con llamar a la puerta y que ésta nos responda. Nuestro corazón, nuestra conciencia social, nuestra memoria histórica, nuestra fe. ¿Y si no nos responden? Sencillo. Habrá que tocar más fuerte.

lunes, 19 de noviembre de 2007

La muerte el alivio de muchos

Por: Jessica Medrano


"Vivir” postrado en una cama, depender de otros, vivir a la espera de que la muerte se digne a sacarnos de un infierno que no se pidió, vivir así no es vivir en realidad. Para muchas personas diagnosticadas con enfermedades incurables llevar una vida de esa manera es estar un poco muerto también, pues como dijo Honore de Balzac, "La resignación es un suicidio cotidiano".


Muchas personas con enfermedades incurables o terminales, como la cuadrapléjia y la degeneración neuronal, buscan en el suicidio asistido y la Eutanasia una salida a sus sufrimientos. Entonces, ¿por que juzgar a alguien por ayudar al bien morir de otra persona, si esta persona muere con su consentimiento? ¿Por que prolongar una vida que no es vida?


El pasado 1 de junio, Jack Kervorkian fue liberado luego de ocho años en prisión condenado por asistir la muerte de Thomas Youk quien padecía distrofia muscular. El “doctor muerte” como popularmente se le conoce, había sido condenado de 10 a 25 años de prisión, y tras cumplir ocho años fue liberado por buena conducta. Kervorkian no ha cambiado de opinión en estos años. Sin embargo reconoce que no podrá ayudar a más personas a morir ,debido a que, según él, el Estado “tirano” no se lo permite. Cuando en verdad son las condiciones de su libertad condicional, las que le impedirán incurrir en la conducta que lo llevó a prisión. Antes de ser apresado Kerkovian ayudó a 130 personas a suicidarse.


El suicidio con ayuda médica debería despenalizarse pues, como en el caso de Kerkovian, en el suicidio terapéutico, el personal médico proporciona al paciente los medios para terminar con su vida pero no participa en el acto fatal . El único que tiene derecho a disponer de su vida es el enfermo.


Por otra parte, es cierto que la ética médica impone la obligación de prolongar la vida, pero cuando se han agotado todas las posibilidades y el paciente está en constante sufrimiento, es ilógico prolongar también el dolor del paciente. El paciente sufre, la familia sufre, y esperar hasta que la muerte ponga fin a ese sufrimiento es un argumento erróneo y contradictorio de los que se oponen al suicidio terapéutico.


El derecho a la vida suele ser otro argumento de los opositores . Y si, es cierto todos tenemos derecho a la vida, pero no estamos obligados a ejercer este derecho si así lo queremos, pues la vida que se vive resulta insoportable.Y es mas, ese mismo derecho debe incluir la facultad de decidir si la calidad de nuestra vida es o no aceptable, como en el caso de una enfermedad incurable y dolorosa. Prolongar la vida de un enfermo incurable, cuando este solicita la muerte, es ir en contra de su voluntad, aprisionarlo en una vida que no quiere vivir. Así como la persona tiene derecho a vivir, así también tiene el derecho de decidir que hacer con su vida o en este caso con su muerte.


Por lo mismo, hay que recordar que también toda persona tiene derecho a vivir dignamente, pero cuando toda esa “vida digna” desaparece para el enfermo, éste, en pleno uso de sus facultades mentales puede decidir cómo terminar con su vida. Es decir, es sólo al individuo al que le concierne determinar si prolongar su vida o no. Y si la voluntad del enfermo de terminar con su vida es auténtica, persistente y libre de cualquier coerción, entonces el gobierno o las instituciones religiosas no deben entrometerse en el ejercicio del derecho a la libertad que el enfermo posee al solicitar a alguien por la ayuda para suicidarse.


En base a esto en países como Suiza, Holanda, Bélgica, y en el estado de Oregon en Estados Unidos, el suicidio asistido ha sido despenalizado. Además, la experiencia en Oregon ha mostrado que aun con la disponibilidad del suicidio asistido con frecuencia ha permitido al moribundo vivir su agonía hasta el final sin usarlo. En pocas palabras, quien decide en última instancia es siempre el enfermo. La existencia de una ley que permita la eutanasia voluntaria y no criminalise a un tercero por ayudar a que se cumpla la voluntad del enfermo, mitigaria un poco su dolosa situación y no lo enfrascaría en una lucha legal para que puede llevar años sin una respuesta favorable. Nadie estaría obligado de hacer uso de la eutanasia, pero tampoco se le impediría usarla.


Los argumentos para penalizar el suicidio asistido están cargados de aspectos religiosos y conservadores. Y es que muchas veces dichos argumentos a los enfermos poco o nada les interesan, pues son ellos los únicos que pueden opinar y decidir sobre su vida. No es de extrañar pues según una encuesta publicada en la AP (Associated Press) el 34 % de los que se oponen asiste a alguna iglesia y aducen las creencias religiosas como las principales razones. Así pues, juzgarlos incrementa mas la pena del enfermo.


De acuerdo a ellos, los enfermos terminales pueden aprender a vivir, a esperar en Dios, con su condición de enfermo, resignarse con su sufrimiento y esperar la muerte. Además, alegan la existencia de nuevas tecnologías y medicamentos que disminuyen el dolor de los enfermos. Pero qué vida esperan que se viva, si todo el tiempo se depende de un aparato, se depende de otros o se vive adormecido por los analgésicos, y muchas veces esos mismos medicamentos merman más la salud del enfermo. Pues, una vida narcotizada en espera de la muerte es para muchos algo mucho peor que morir envenenado. Si la muerte es un alivio para aquellos que sufren, ¿por qué prolongar la agonía con rezos y derechos, cuando en realidad las suplicas y derechos de la persona enferma son ignorados?

viernes, 14 de septiembre de 2007

Reality Shows:la realidad marginada por el rating






Por: Jessica Medrano





En punto de las ocho enciendo la televisión y veo a un gordito que se le nubla la mirada y alcanza a decir con voz entrecortada“mamá te extraño”; sigo presionando el botón y tres canales más arriba me encuentro con la voz desafinada de una joven que canta y recibe con lágrimas las críticas de los “jueces”; avanzo un poco más y hay un campo de batalla entre las aspirantes a ser “Nuestra Belleza”. Los Reality shows son lo último (desde hace casi diez años) en entretenimiento y a diario cientos de personas se sientan frente al televisor para presenciar, para vivir lo que los concursantes están “viviendo” rodeados de cámaras. Quieren, (queremos) ser testigos de sus vidas, somos unos vecinos indiscretos que los apoyamos y juzgamos llamando o mandando un mensajito al * 3255 con el numero de nuestro favorito. El espectador quiere ser parte de esa microsociedad en la que los concursantes son acosados por las cámaras mientras la invasión de los reality shows resulta ya hostigante.





Se dice que la televisión de calidad está en extinción. Cada día en alguna parte del mundo emerge un nuevo reality show. Según resientes estudios del tema se estima que existen 330 Reality Shows que se transmiten en Estados Unidos. Por que? Porque es barato. Metes a unos diez desconocidos (previamente seleccionados) en un recinto cerrado y les prometes unos cuantos miles de dólares, los observas con las cámaras de circuito cerrado todo el día (no hay camarógrafos a quien pagarles ni que cobren horas extras), les añades unas cuantas pruebas, déjalos ahí aislados hasta que se detesten, el conflicto surgirá solo. Resultado rating, anunciantes, miles y miles y miles de dólares.





Para el filosofo Nestor Ventaja, los reality shows se basan en un impiadoso sistema de exclusión y su auge no puede separarse de la instalación, a nivel global, de un omnipresente mercado, capaz de dictar las reglas, aún, las de la cultura. Y sí, los reality marginan desde el casting cuando seleccionan a personas con ciertas características para generar rating: un gay no debe faltar, ni la bonita, ni el guapo, ni el gordito, para luego dictarles el tipo de comportamiento que es apropiado dentro del programa.





La pesadilla del “Big Brother” que George Orwell planteó en su obra 1984, es el sueño de muchos, hablarle a la cámara, ser estrellas, tener un público que los siga es su mayor anhelo sin importarles perder parte de su intimidad en aras de un premio. Los reality shows crean estrellas efímeras que al cabo de unos meses desaparecen de nuestra memoria y son remplazados por el “nuevo desconocido” de la siguiente temporada del reality.





Los empresarios televisivos tienen grandes batallas para encontrar el tema “real” sobre el que girará su próximo reality. La “realidad” es su fuente de inspiración. Una isla desierta, un campo de entrenamiento militar, un concurso de belleza, la tarima, la cocina, la alcoba, o el baño, todos son excelentes escenarios para explotar el morbo del telespectador.





El gancho es que no es ficción pues esa chica que canta e imita tan “bien” a Paquita la del Barrio podría ser “Yo”. Y ¿quien sabe? “yo” podría incluso llegar a tener la boda de mis sueños. Mucha gente se vuelve a adictos a este tipo de programas, los dueños de las televisoras lo saben y a la hora de escoger el último hit televisivo no dudan y seden espacios a los Reality Shows.
Día a día se sacrifica la calidad en pro de los números, del rating.. Además, en algunos otros programas de espectáculos e incluso de noticias se les sede un espacio para dar noticias sobre lo ocurrido en “la casa”, se crea nuevos programas para comentar lo que sucedió en el reality. Se sacrifica notas de importancia por el último conflicto dentro de la “casa”.





Mientras los reality continuan invadiendo la programación, cada vez hay menos programas de crítica, de análisis de temas reales y de mayor importancia para el mundo, como la hambruna, la explotación infantil, el calentamiento global, etc. Sacrificados porque los ratings suben cuando la flatulencia de la “miss” revuelve “el hogar” y los trapos sucios saltan frente a las cámaras. Pues para hacer un cambio respecto al calentamiento global, o para sacar del aire al dictador no basta con marca *3255 ni para modificar nuestra realidad, esa que se vive en la calle, en el día a día y no en la pantalla de nuestro televisor.

viernes, 24 de agosto de 2007

Muerte en las baldosas del Hospital King/Drew


Por:Jéssica Medrano

Una mujer llega en un taxi a punto de dar a luz, un guapo y amable practicante corre a atenderla; un joven llega con los dedos cercenados por un molino, una atractiva y diligente enfermera lo atiende de inmediato; mientras en el siguiente pasillo, la camilla está lista para esa paciente que entrará a la sala de operación, sí, de emergencia. Al cabo de 60 minutos nadie muere, por lo menos no en este capítulo. Todas estas son solo algunas escenas que E.R (Sala de emergencia), la popular serie televisiva de mediados de los noventas, presentaba cada semana, pero es obvio que ninguna de estas estuvo inspiradas en el tristemente celebre Hospital King-Harbor, donde el pasado 9 de mayo una mujer murió frente a la indiferencia de todos, una indiferencia tan fría como el piso donde yació Edith Isabel Rodríguez, una madre, de 43 años.


¿Por qué murió? por negligencia, por abandono, y por una perforación instestinal no tratada a tiempo. Pero durante 90 minutos, Edith agonizó sin que a su alrededor enfermeras, médicos, personal de limpieza o agentes de seguridad mostraran algún interés por su estado. Rodríguez se retorció del dolor, pidió ayuda, pero pese a que todos la oyeron, nadie, NADIE, atendió su súplica. Era su tercera visita al centro médico, sin ninguna respuesta, excepto la apatía de quienes aquel día la vieron-e ignoraron- morir.


Pruebas de la ineficiente labor del King/Drew sobran., y el caso de Rodríguez no es un hecho aislado. En agosto de 2003, dos mujeres murieron luego de que sus signos vitales disminuyeron sin ser detectados por el personal del hospital, pese a que se encontraban conectadas a monitores cardiacos. En similares circunstancias, en diciembre del mismo año, murió un tercer paciente.


Con solo el recuento de estos casos, King/Drew pudo haber enfrentado una seria demanda y ser juzgado por negligencia al atender a los pacientes y violentarles el derecho fundamental constitucional de la salud, pero hasta la fecha esto no ha ido más allá de meras sanciones para el hospital.


Ahora bien, a estas muertes hay que añadir que en el 2004 un reporte federal de Centers for Medicare & Medicaid Services determinó que el referido hospital no contaba con los requerimientos necesarios para recibir los fondos federales, y que los mismos inspectores gubernamentales reportaran la muerte de cinco pacientes por errores cometidos por el personal del Hospital. Pese a lo señalado, el hospital siguió en funcionamiento, y en marzo del 2005, se sumaron tres personas más que murieron en un periodo de 4 días debido a la falta de cuidados del personal médico; mientras que para abril del mismo año la cifra subió a siete debido a errores al administrarles medicamentos.
Como medida preventiva Los Angeles County Department of Health Services (DHS) redujo la capacidad del sanatorio de 233 camas a 48. Además de que, desde el año 2004, 260 personas han sido despedidas o reasignadas, entre las que se incluye a 41 doctores.


Entonces, después de tantos casos, es obvio que la negligencia y la incompetencia reinan en este centro médico. ¿Por que todavía continúa con sus actividades? Sencillo, el Hospital King/Drew es un mal necesario.


El año pasado estuvo a punto de ser clausurado, pero la comunidad se opuso y adujeron la necesidad del nosocomio. Y sí, en efecto, el hospital recibe a cientos de pacientes mensualmente de la comunidad de Watts, cuya población es en un 62 % de origen latinoamericano y 32% afro-americano, pues King/Drew es el más cercano.


Un estudio realizado por la UCLA reportó que en el condado de Los Ángeles hay 307,000 niños y 1, 823,000 adultos sin seguro médico. Por desgracia, muchos de ellos residen en la comunidad de Watts y se ven obligados a depender de este hospital público.


Sin embargo, los pacientes deben hacer un recuento de las muertes, las horas de espera, el mal servicio, y tantos casos como el de Edith, para, así como evitaron el cierre del sanatorio, salir a las calles y exigir un mejor servicio, exigir que se les respete sus derechos de atención médica, exigir respuestas, exigir un verdadero y eficiente sistema de salud.
Del mismo modo, el Estado debe velar por el derecho a la salud de sus ciudadanos y es evidente que en el caso del hospital King/Drew este derecho se ha violentado más de una docena de veces. No basta con reducir el número de camas en el hospital- quizás suponen que menos camas, menos muertos; ya ven que no, Edith murió en el piso de la sala de emergencias-, pues está claro que si la población se ve obligada a depender de este pésimo hospital, el sistema de salud pública no funciona y no da abasto a las demandas de los pacientes.


Es indudable la necesidad de propiciar la búsqueda un trato más humano, eficiente y digno para todos los que dependemos de este servicio. Empero, si a la fatal ecuación de personas sin seguros y la sobre saturación de pacientes en instituciones públicas, le sumamos el desdén del personal de King/Drew , entonces está claro que casos como el de Edith seguirán llenando los medios nacionales y sumándose a las cifras de muertes.

martes, 26 de junio de 2007

Mother

By:Jessica Medrano

Ultima Especie, Israel Zepeda


Strong like rocks
That fall from the sky
Your noisy steps are here,
And when you pass, you can destroy
Even the steps that my great-grand parents left.

Our churches, our houses, our past,
Our yesterday’s dreams,
Our tomorrow’s dreams,
They are a nightmare today.
Because when you blow furiously, our histories,
Our lives collapse.

“Here was my house. Here was my life,”
Says an old woman who cried in front of nothing.
While your wet hugs were confused with her tears,
And with the emptiness.

You, Mother! You that lit up my life
You, Mother! You who gave me days and nights of love,
You, Mother! You who wrote with clouds the sky
You, Mother!
You now leave a sad trail on my road.

Then, silence.

The wind begins to whisper.
The sun begins to smile.
You write love again in the sky,
Because on the street,
The tomorrow started to whistle.

viernes, 15 de junio de 2007

Los Ángeles:Una ciudad sin magia

Por: Jéssica Medrano

Con los ojos lagañosos aún, cientos de hombres esperan en las esquinas de las calles de Los Ángeles alguna oportunidad para llevar de comer a sus hogares, pagar la renta, el gas, la electricidad, agua y enviar la ya indispensable remesa a sus países de origen, mientras al cruzar la calle un hombre duerme entre cartones, ropa sucia, vieja y maloliente. La pupusería, la panadería, el restaurante de comida china, mexicana, guatemalteca, peruana o chilena, y la señora que vende fruta en las aceras están a punto de iniciar operaciones. Entretanto las paredes pintadas con grafito me avisan que ese es territorio prohibido para mí a menos que lleve las iniciales de mi grupo tatuado en la piel. No hay estrellas de cine ni cantantes famosos; y solo de vez en vez se ve alguna filmación cinematográfica. ¿Es esto Hollywood? ¿Es esto Los Ángeles? ¿Es esto el 'primer mundo' del que tanto se ufanan en las películas?


¿Quién sabe? Será que todo el glamour de esta tierra de estrellas se escondió en las mansiones; y sólo sale de vez en cuando de su costosa guarida espantado con el escándalo a hacer noticia de primera plana en el informativo estelar.


La urbe angelina es una ciudad de luces, alfombras rojas, estrellas, y de súper héroes de tiras comicas, pero también es una ciudad plagada de sombras, de bulevares de sueños rotos, de estrellas anónimas que a diario se ganan la vida como obreros de construcción, como niñeras, o limpiando casas, y cuya única posibilidad de fama es ser la base de un personajes de reparto para la próxima película de algún millonario director.


Mujeres y hombres que cargados de esperanzas y nostalgias caminan por esta ciudad que llaman hogar, y para muchos la tierra prometida por el coyote o pollero. Los Ángeles, una ciudad multicultural, con un pedacito de todo el mundo en cada esquina.


Basta con ver hacia fuera de nuestros autos, sentir el pesado aire cargado de dióxido de carbono para saber que la magia ya no existe ni en Disneyland. Son pocos los que todavía creen en una cenicienta cuyas zapatillas de cristal caminaran sobre las alfombras rojas de la ciudad.


La realidad nos muestra que esta es la ciudad con los índices de pobreza más altos en todo Estados Unidos, y no se necesitan estadísticas para comprobarlo, pues basta con ir más allá de los edificios de 50 pisos, o desde esos edificios ver hacia abajo al señor de manos callosas que espera en la esquina por el siguiente ride.


Es una ciudad sin la magia, sin los efectos especiales que me distraigan y oculten las realidades que se viven en ella. Una ciudad con freeways que me confunden y que jamás me llevan a casa. Es una ciudad donde aplacar la nostalgia puede costar cientos de dólares.


Así es Los Ángeles, o por lo menos así lo veo yo. Tan parecido a mi país, que me parece reconocer en el mendigo de la esquina a aquel viejo que dormía en los portales de la capital de mi país.

viernes, 1 de junio de 2007

The World isn’t Flat

By: Jessica Medrano
I opened my eyes this morning and the earth was flat,
And since this flat world, a green ogre with bad breath smiled to me.
No, it is not the XV century,
Nobody believe in ogres, fairies or witches anymore,
Columbus died four hundreds years ago,
But, blessed modernity,
If you don’t watch the world the flattest as possible,
You are living in the wrong century.

I’m talking to you, TV,
Yes, you that are teaching to my children that guns are funny.
You, that sell me an out of tune “Reality,”
While, behind the transistors,
There are famines, over warming,
And wars.

Please, don’t let that MTV bring my children up
Because by the time that your children grow up
They will have been educated
With a not biodegradable garbage.

The world isn’t flat,
And it isn’t so green neither.
There is a world outside,
With many protuberances,
With borders,
With walls
Bigger than a screen, that shows us the “Real Life in Haiti.”
But, by the time that you realize it
That world will have disappeared.

Turn that reality show off,
And turn your mind on,
You’ll see more than that mutilated reality
That appears in your flat screen.

lunes, 9 de abril de 2007

Diario de Semana Santa I

Lunes 21 de marzo de 2005

Amanece. El gallo ha sido desplazado y el canto de la chicharra anuncia el nuevo día. Es Lunes. Lunes Santo, para ser exactos. Un lunes opaco y húmedo de verano. La semana santa se presenta. Vacaciones para algunos, un día como cualquiera para otros.

Un día como hoy, hace dos años, los periódicos locales anunciaban la “liberación” de Iraq. Destrucción, caos y muerte eran la primera plana y una veintena de páginas más. Hoy, 21 de marzo de 2005, Iraq mide un cuarto de página en el mismo periódico, Rumsfeld insiste que la invasión y su costo en vidas humanas valieron la pena, mientras en un par de párrafos más abajo tres muertos más se suman a las cifras.

Afuera, lejos de la tinta y el papel del matutino, espera el asfalto de la Troncal del Norte. Un solo carril es el infierno de los pasajeros del transporte colectivo. El tráfico lento y pesado, el calor del verano y los olores del vecino se conjugan en el interior del automotor. Hoy es un lunes santo.

Martes 22 de marzo de 2005

Recetas de semana Santa.

Dos lajas y media de dulce de atado, siete huevos, una torta de yema y canela. Bata las claras de huevo hasta a punto de turrón, agréguele las yemas y continúe batiendo. Envuelva los trozos de torta en el huevo batido y fríalo en aceite muy caliente. En un recipiente disuelva el dulce de atado y hiérvalo a fuego lento, agregue canela. Luego, deposite los trozos de torta en la mezcla. Las torrejas están listas.

A 36 horas agréguele 15 homicidios por arma de fuego, nueve por arma blanca, nueve por accidente de tránsito, más tres ahogados, mezcle bien en vacaciones. Vierta el contenido en los rotativos de este día y compare las cifras con las del año pasado. Lo saldos rojos al comenzar las vacaciones están listos.

Miércoles 23 de marzo de 2005

$1.75 de dólar es el precio de una "buena" película que puede ser disfrutada en vacaciones, más $0.35 de pasaje, una diversión bastante accesible para los salvadoreños.

La Pasión de Cristo es la escogida para estas fechas de Semana Santa. Mientras las largas colas frente a la taquilla muestran que la idea se sincronizó en la mente de muchos cinéfilos, y no tan cinéfilos, ese día.
Conforme avanza la fila la taquilla está cada vez más cerca. El objetivo está a pocos pasos. “¿Qué tal si acompañamos todo de una soda y unas palomitas?” cavilan quizás algunos. “¿Y si no me alcanza?” reflexiono yo.

Por fin, la taquilla está frente a mi. “¡Buenas tardes!” dice una joven a través del intercomunicador , “Buenas, uno para la Pasión de Cristo, por favor”, respondo. La respuesta inesperada llega al fin. “Todas las funciones están agotadas” carraspea la voz del intercomunicador. La espera ha sido en vano. Regreso a casa con la frustración como cruz de ese día.

Diario de Semana Santa II

Jueves 24 de marzo de 2005

La madrugada empieza a esconderse en el horizonte, cediendo el paso al astro rey que se asoma por el oeste. Agitación en la sala de la casa, todo mundo corre, se prepara, la arena los espera.


Catorce personas con rumbo a la playa. Y no, no es una excursión es un viaje familiar...Niños ansiosos por jugar en el agua, adultos cansados que buscan un momento de relax. Catorce emociones viajando sobre el asfalto de la carretera al puerto de la Libertad.


La arena caliente recibe a los penitentes veraneantes. Miles de personas recibiendo los azotes de las olas. Mientras la devoción por el bikini se percibe en los ojos de muchos, algunos gozan de un refrescante y santo entierro en la arena, y algún osado devoto del alcohol es rescatado del bochorno causado por la ebriedad o, en el peor de los casos, de los salados abrazos del mar. Pescado frito o asado, camarones, cócteles de conchas, mariscadas, cervezas para los grandes y gaseosas para los más chicos, son los manjares sacrificados en el verano. Así es la playa en Semana Santa.

Conforme avanza la tarde, y el sol le cede el cielo a la noche, botellas plásticas, estopas de coco, los restos de un viejo zapato, bolsas, el desinflado flotador de un veraneante y la infaltable botella “polarizada” son las huellas que la vacación ha dejado en la arena, mientras las olas borran los marcados pasos de los visitantes hasta el próximo asueto.

Viernes 25 de marzo de 2005

Los diferentes rostros de Cristo se presenta en la televisión. Un Jesucristo Super estrella, uno con rasgos demasiados anglosajones, otro con el dolor tallado en madera, y otro más que, desde mi punto de vista, se me presenta como con un poco de resaca del desierto. Es el cumpleaños de mi abuela. 70 primaveras. Y ella ha preferido el rostro del Cristo que nos ofrece Mel Gibson en “La Pasión de Cristo”. Mi frustración del pasado miércoles se diluye frente a la pantalla del séptimo arte. Un Jesús ensangrentado, tal y como describen las visiones de Ana Catalina Emmerich en las cuales se basó la película. Mientras en el rostro de los que observan la cinta se dibuja el dolor por ver las escenas.

Al finalizar , reina el silencio. Al salir, “Esa es la pura ´neta´” le dice un joven a la que parece ser su madre . Y mi abuela vuelve a narrar su anécdota de cuando niña su tío Pedro la llevó a ver “la película de Jesús” como la llama ella, para mi abuela esa es la verdadera película, y no se explica como pudieron grabar todo eso en los tiempos de Jesús. Esta, la de Gibson, es solo una copia de aquella que vio mi abuela, solo que con escenas mucho más fuertes, pero para ella la real es la de su niñez, como para el joven la “Pura neta” es la de Mel Gibson y su bronceado Jesús.

Sábado 26 de marzo de 2005

Sin novedad en el frente. Un sábado de gloria, rodeada de 65 laboratorios de Introducción al Lenguaje por calificar. “Guerra: nombre femenino, singular , incontable y abstracto ”, mientras los periódicos nos presenta cientos de hombres muertos en combate. Cosas del lenguaje supongo.

Domingo 27 de marzo de 2005

Un viaje inesperado. 92 kilometros por recorrer hacia “El Tablón” un cantón en la jurisdicción de San Francisco Javier, departamento de Usulután. Dos horas de camino.

Los niños, y los no tan niños, se distraen con improvisados juegos. “¿Qué estoy comiendo?” se llama el más popular, una dinámica que consiste en dibujar con toda clase de gestos lo que se supone se está comiendo y que los demás adivinen. La mímica va desde la tradicional manzana hasta el tan popular nance con sus tres “pelitos”. Y así se pasó el tiempo. Con el estomago lleno de imaginación.

Al llegar al desvío del cantón, una nube de polvo envuelve el pick up, prueba de que el invierno no ha asomado sus narices por estos lados y que el verano reina a su anchas. Los viajantes llegaron a su destino rubios de polvo.

El calor hace de las suyas. El sudor en los cuerpos es la señal de que el termómetro marca más de 30º C en el granero de El Salvador. Mientras los niños juegan, trepan árboles y el asalto a un octogenario es la hazaña del día. Un viejo árbol de marañones se convirtió en la refrescante salvación para el calor aquel mediodía.

Por la tarde, huevos de plástico, de colores, rellenos de dulces y chocolates sirven de diversión. La tradición “gringa” de pascua es una innovación. Los niños buscan por todas partes, debajo de las piedras o entre las ramas de los árboles los huevos escondidos. Al final todos obtienen un poco de distracción de verano.

Al llegar la noche, la hora de emprender el regreso a casa se acerca. Hasta el próximo año.



sábado, 31 de marzo de 2007

El duro camino del reencuentro (Parte II)

El pasado siempre será presente
“Esta acusación (de los niños y niñas desaparecidos) realmente es como una novela de Gabriel García Márquez, o algo parecido... Esto nunca sucedió. ¿Dónde están los niños?, ¿Están en algún orfanato secreto?, ¿O nos comimos a los niños? ¿Horneados? ¿rostizados? O ¿hervidos? Realmente no entiendo por qué continúan contando esas historias”, fueron las palabras del General retirado Mauricio Ernesto Vargas al ser cuestionado sobre las desapariciones forzadas en una entrevista del rotativo San José Mercury News.

Las palabras de Vargas, según Pro-búsqueda, evidencian una clara negación por parte de miembros del Estado en cuanto al tema de las desapariciones en el conflicto armado. Lo mismo que desencadena una actitud pasiva por parte del gobierno para investigar estos delitos.

Silvia Duran, dos de sus hijos desaparecieron durante la guerra.Aunque para algunos, como Vargas, las historias de muchos salvadoreños se acerquen a la ciencia ficción o, en su defecto, a una novela de “realismo mágico”, las violaciones de Derechos Humanos en El Salvador durante la guerra continúan siendo tema de agenda de muchas instituciones tanto dentro como fuera del país.

Según Amnistía Internacional, las autoridades salvadoreñas, tanto en el pasado como en la actualidad, no han cumplido su deber de llevar adelante las investigaciones de manera imparcial e independiente. Los responsables tampoco han sido conducidos ante la justicia.

Del mismo modo, para Beatrice de Carrillo, Procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, la pasividad del Gobierno frente a este caso se debe principalmente a que hubo un involucramiento en el pasado reciente de personajes importantes o estructuras del estado en el asunto. Además, para ella, hay también mucho recelo por parte de distintos actores internacionales, que están involucrados en las adopciones de niños y que creen que se puede perturbar la paz de los ahora adultos.

Asimismo, para Milton Aparicio, coordinador de incidencia de Pro-Búsqueda, “la resistencia por parte del gobierno” dificulta esta labor. Ya que la negativa por parte de la Fuerza Armada y de Cruz Roja para abrir sus archivos frena los avances de las investigaciones al no tener información vital para localizar rápidamente a los niños y niñas desaparecidos. Puesto que para Aparicio, en estos archivos se podría encontrar registros de la entrada y salida de niños procedentes de las zonas donde se desarrolló el conflicto armado.
Por otro lado, el sistema judicial del país también se convierte en un obstáculo para instituciones como Pro-Búsqueda. De acuerdo con el abogado del IDHUCA, Pedro Cruz, a la hora de profundizar en casos de la guerra, “entran en juego muchos intereses y tenemos un sistema judicial bastante débil, con poca fuerza política, y sobre todo sin voluntad política, porque está muy politizado”. Por ello, Pro-Búsqueda, al igual que otras organizaciones, se ven obligados a interponer sus denuncias ante cortes internacionales.

El caso de las hermanas Serrano es el ejemplo más reciente de esto. El pasado primero de marzo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos falló en contra del Estado salvadoreño por la violación de los derechos a las garantías judiciales y a la protección judicial de las víctimas.

A raíz de esta denuncia ante una corte internacional, el Presidente de la República, Antonio Saca, decretó la conformación de una “Comisión Interinstitucional de Búsqueda de niños y niñas desaparecidos a consecuencia del conflicto armado”.
Ver para creer

“La recién creada comisión no buscará culpables, sino niños”, fueron las palabras del Canciller, Francisco Laínez al darse el decreto de conformación de la Comisión de Búsqueda, de la cual él es coordinador general

Dicha Comisión está integrada por el Ministerio de Gobernación, Ministerio de Defensa Nacional, Policía Nacional Civil, el Instituto de Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia(ISNA), la Procuraduría General de la República y la Fiscalía General de la República.

Esta comisión no tiene la participación ni de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos(PDDH) ni de Pro-Búsqueda, pese a que esta ha estado trabajando en el tema desde 1993.
Ante esto el Director de Pro-Búsqueda, Jon Cortina, dijo: “queremos decir que hemos visto con sorpresa este decreto ejecutivo donde no hay ni siquiera representación de las víctimas”.

Del mismo modo, la PDDH se lamentó pues considera que las instituciones que conforman la Comisión en su mayoría se han involucrado en el pasado en las desapariciones, tal es el caso del Ministerio de Defensa, por lo que la PDDH considera que es evidente la indiferencia que aún existe con respecto a estos hechos, lo que hace difícil que dicho comité goce de credibilidad. Esto, además de quejarse sobre la decisión del gobierno de no publicar ni difundir el contenido del decreto.

“La esperanza del reencuentro morirá hasta que me muera”, Margarita Zamoraconsidera que es evidente la indiferencia que aún existe con respecto a estos hechos, lo que hace difícil que dicho comité goce de credibilidad. Esto, además de quejarse sobre la decisión del gobierno de no publicar ni difundir el contenido del decreto.
Cabe señalar que debido al pronunciamiento de la PDDH, el gobierno aceptó integrar a Pro-Búsqueda en la Comisión.

Sin embargo, el coordinador de incidencia de Pro-Búsqueda, manifiesta que desde su conformación, en octubre del año pasado, la Comisión no ha tenido ninguna sesión, ni tampoco algún acercamiento con las víctimas, por lo menos que sea del conocimiento de Pro-Búsqueda.

Se intentó conocer la opinión del ISNA, como institución miembro de dicha comisión, pero al cuestionar sobre el asunto a Geovanni Segovia, coordinador de Comunicaciones de la institución, él manifestó no tener conocimiento de este tema, ni conocer a la persona delegada por el ISNA para integrar la comisión. De igual forma al consultar en cancillería sobre este tema, se brindó la misma respuesta, pese a que el mismo canciller es el coordinador de dicha comisión.

Cabe aclarar también que la Comisión Interinstitucional de Búsqueda, hasta la fecha, no cuenta con instalaciones físicas a las que puedan acudir las personas para presentar sus casos.

Milton Aparicio opina al respecto que debe dársele el beneficio de la duda. Pero “es lamentable pensar que hace seis meses que se creó la comisión, y hasta el momento, no se cuenta ni siquiera con el espacio físico para acercarse. No se ve nada claro”, afirmó Margarita Zamora. Pero después de todo, “la esperanza del reencuentro morirá hasta que me muera yo”, afirma Zamora, quien aún busca a sus hermanos desaparecidos.

Jon Cortina junto a niños en Guarjila